Jaime Montes, de apagafuegos en el sur


AHORA SÍ QUE NO PUEDEN DECIR NADA del secretario de Agricultura del Gobierno del Estado, Jaime Montes Salas. Fue de apagafuegos al sur del estado. Se apersonó para hablar con los mangueros del sur y ofreció que los empacadores paguen como mínimo tres pesos el kilo de mango para que levanten el plantón que mantienen contra Cesavesin. Y como ofrecer no empobrece, les dijo que ya platicaron con representantes de Rusia y Países Bajos para la exportación de mango de la entidad, así como la necesidad de pedirle a las universidades que presten información científica para que se mejoren las producciones y se establezcan nuevas variedades de la fruta, además de la búsqueda de programas federales para que les lleguen recursos, ¡estaría bueno, ¿no?!

A LOS PRODUCTORES ‘les llegará agua a su milpita”. Agustín Espinoza, líder del Congreso Agrario Permanente (CAP), anunció que en dos semanas, a más tardar, se liberará el pago de garantías en los precios del maíz. Son 200 pesos por tonelada los pactados por Seguridad Alimentaria de México (Segalmex) y que urgen los productores para recuperarse en alguna medida de las malas rachas que han tenido en las últimas dos temporadas por el derrumbe de las producciones. A principio de años algunos apenas lograron rendimientos de 13.5 toneladas, cuando una buena producción la hace 15 toneladas por hectárea.

DIFÍCIL LA TIENE el subsecretario de Ganadería del Estado, Alfredo Valdez Zazueta. Quiere concientizar a los ganaderos del estado que tienen que sacrificar el ganado contagiado de brucelosis y tuberculosis. Dice que hay resistencia entre los productores pecuarios de sacrificar a sus animales, pese a que ya están confirmados con la enfermedad, ya sea brucelosis o tuberculosis. Se calcula que en Sinaloa, del 30 al 35 por ciento del ganado. De ese número, llevan un poco más del 60 por ciento sacrificados. La pregunta es ¿cómo les ayudará el Gobierno del Estado cuando algunos se queden sin animales?

LOS AGRICULTORES del norte de Sinaloa ya no hallan a qué santo encomendarse para que no suban los combustibles. El precio de la gasolina a más de 23 pesos y el diésel a 25 pesos el litro les pega muy duro. El presidente de la Asociación de Agricultores del Río Fuerte Sur, César Arturo Galaviz Lugo, dice que el alza a los combustibles les afectará más en el bolsillo al grado de no poder mover un tractor. ¡Qué fuerte!

LOS PRODUCTORES del Valle del Fuerte y del Carrizo están con el Jesús en la boca porque si bien es cierto que ya empezó a llover en la parte alta de la sierra del norte de Sinaloa y Chihuahua, ven que todavía las presas Huites, Miguel Hidalgo y Josefa Ortiz de Domínguez tienen déficit de 356 millones de metros cúbicos de almacenamiento de agua. No ha caído a los vasos de las obras hidráulicas la suficiente agua como para cantar victoria de establecer un ciclo agrícola de otoño-invierno de manera normal. Algunos que habían visto con recelo la expresión del gobernador Rubén Rocha Moya de que tendría que azotar un ciclón en la región para que las presas tengan agua, ahora como que le dan la razón, aunque otros ya con el solo hecho de mencionar el fenómeno natural se ponen a temblar.

¡Uy, qué miedo, mira como estoy temblando…!


En eso estoy satisfecho: les di raíces y les di alas. Florestán.

Apenas ayer le contaba sobre lo irrelevante de la información que surge de las cumbres presidenciales en las que lo importante queda en el secreto y a veces se conoce con el tiempo. Y no puedo más que reconocer que el conflicto Estados Unidos-México, al que se sumó Canadá, por el tema energético dentro del T-MEC, es el primero que surge con tal velocidad tras un encuentro de la Casa Blanca, apenas la semana pasada, en el que en momento alguno en los documentos o versiones oficiales se mencionó como parte de las agenda López Obrador-Biden.

Todo había sido maravilloso y había fluido con gran entendimiento y cordialidad de ambas partes, como en todas las presidenciales anteriores. Así que, ¿cuál problema?

Pues el que tenía listo y redactado la Representante Comercial de Estados Unidos, Katherine Tai, quien ya había enviado señales pero esperó los posibles avances de las conversaciones con el gobierno de México. Y es que a ningún tema, que no sea de los suyos-suyos, ha dedicado más tiempo López Obrador que a este. En Palacio Nacional recibió por semanas a los dirigentes de las principales empresas energéticas de Estados Unidos, a enviados de Biden y, permanentemente, al embajador Ken Salazar.

Y en las declaraciones de todos parecía que se avanzaba, lo que dio la impresión de confirmarse en la reunión de la Casa Blanca, donde ni una mención a la existencia de este conflicto, hasta que, digo, estalló.

Ayer el presidente López Obrador respondió, con un son burlón y retador del inolvidable Chico-Ché ¡Uy, qué miedo, mira como estoy temblando..!

Y eso le parece bien para los suyos, pero no sé si un panel que gravara con aranceles las exportaciones mexicanas lo haría cantarlo otra vez.

¡Uy, qué miedo, mira como estoy temblando…!

RETALES

1. OBVIOS.- No hubo sorpresa alguna en el trámite de Morena para designar a su candidato al gobierno del estado de México. Delfina Gómez fue la gran ganadora, con 47.3 por ciento. Detrás Higinio Martínez, 28.8 por ciento y Horacio Duarte 17. Delfina es la que quiere López Obrador. En la oposición mientras, como a nivel nacional, en la babia, zona mixta de la baba y Babia;

2. IMPUNIDAD.- Se ha cumplido un mes del crimen de los padres jesuitas Joaquín y Javier, y de Pedro, el guía, allá en el atrio de la iglesia de Cerocahui, en la sierra Tarahumara, y nada del homicida. Tras el triple homicidio, autoridades estatales y federales saltaron como siempre a declarar no quedaría impune cuando hoy lo que prevalece es justo eso: la impunidad; y

3. LUEGO.- Marcelo Ebrard anunció el 7 de julio, en Bali, que el presidente turco Recep Erdogan visitaría México este mes. Ayer la cancillería dijo que no, que la había pospuesto sin dar explicaciones. Erdogan se reunió el martes, en Teherán, con Vladimir Putin.

Nos vemos mañana, pero en privado.

¡AMLO, el dictador se quita la máscara!


La prudencia y la paciencia de los Gobiernos de Estados Unidos y Canadá se agotaron.

Y es que los dos gobiernos, por separado, preparan una controversia histórica contra México y contra su presidente, quien de manera sistemática violenta el Tratado de Libre Comercio con sus políticas públicas contrarias al uso de energías limpias.

Y lo que viene es una guerra comercial que durante meses buscó, alentó y catalizó de manera irresponsable un López Obrador convertido en auténtico dictador, despojado de aquella máscara de luchador social y demócrata que lo llevó al poder.

Una guerra comercial con las potencias del norte y con los socios comerciales del T-MEC, que fue buscada y estimulada por un presidente mexicano que buscó de manera desesperada a los más formidables enemigos externos para obligar a que los mexicanos vean afuera lo que AMLO no quiere que vean adentro.

¿Y qué hay dentro de México que, según López Obrador, no debe ser visto por los ciudadanos mexicanos?

Lo saben todos; el mayor fracaso en la historia de los gobiernos mexicanos; una gestión fallida, de incapaces, corruptos y criminales que se creían dioses pero que, al final, terminaron convertidos en pobres diablos.

Y es que la respuesta de los Gobiernos de Estados Unidos y Canadá a las violaciones sistémicas del T-MEC no es casual, producto de un descuido, una ocurrencia o resultado de una impronta galáctica.

No, en realidad se trata de una estratagema con un objetivo bien definido por el presidente mexicano, quien busca un enemigo externo poderoso que sea capaz de convertir al modesto mandatario en tótem salvador de la patria.

La idea es crear en el imaginario colectivo la lucha del quijotesco “Andrés” con las potencias del norte convertidas en poderosos “molinos de viento”, mientras que “Sancho”, el pueblo bueno, aplaude y respalda al moderno caballero de la armadura, hoy convertida en dictador.

En el fondo asistimos a uno de los más poderosos actos de mutación política; a la transformación del mítico líder social y del demócrata llamado López Obrador –que hizo todo para ser presidente–, pero que al final termina convertido en vulgar dictador.

Y si lo duda, basta recordar que una de las características que comparten todos o casi todos los dictadores del mundo, es la irresistible necesidad de exaltar el nacionalismo de sus pueblos.

¿Por qué y para qué exaltar el nacionalismo?

Porque el nacionalismo exacerbado es la mejor fórmula para mantener la popularidad de los dictadores.

Y para lograr que el nacionalismo se mantenga a flor de piel de toda sociedad –como en su momento hicieron Mussolini, Hitler y Stalin, entre muchos otros–, no existe mejor fórmula que buscar un poderoso enemigo externo; un adversario que entre más poderoso resulte y más radical parezca, dará los mejores resultados para los fines del dictador.

Y esa es justamente la fórmula que buscado de manera desesperada el presidente mexicano –crear un poderoso enemigo externo–, ante el peligro de ser derrotado una vez que los mexicanos descubran los malos resultados de su gestión fallida.

Un gobierno que hace agua en todos los flancos y que, por esa razón, requiere de manera urgente argumentos para que los ciudadanos no vean el fracaso de la gestión de López y, en cambio, “cierren filas” en torno al gobierno y al presidente que lucha contra los molinos del viento del norte.

Pero López Obrador ya no engaña a nadie.

¿Por qué?

Porque está a la vista de todo el que quiera verlo que el suyo dejó de ser un gobierno funcional, legal y constitucional, para convertirse en una grosera dictadura.

Una dictadura que no respeta un amparo dictado por un juez para detener la ilegal construcción del Tren Maya, pero recurre a un amparo de otro juez a modo para impedir la extradición del criminal Rafael Caro Quintero.

Una dictadura que anuncia que investiga a un juez que otorgó un amparo a empresas extranjeras productoras de energía limpia, pero que se burla de que los gobiernos de Estados Unidos y Canadá inicien recursos legales contra la violación del T-MEC por parte del gobierno de AMLO.

Una dictadura que solapa a la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, a la cual un juez le prohíbe difundir más audios y videos del líder nacional del PRI, pero que amenaza con demandar a los periodistas que exhiben las corruptelas del Gobierno Federal.

Una dictadura que tolera que el secretario de Gobernación –el responsable de la gobernabilidad del país–, Adán Augusto López, se burle del Tribunal Electoral y que llegue al extremo de confirmar que en poco tiempo desaparecerá el INE.

Y una dictadura que día a día cierra la pinza de la censura oficial contra los críticos de su fallida gestión, a los cuales persigue por todos los medios para tratar de exterminarlos.

En efecto, todos los días desde Palacio se dan pruebas contundentes y claras de que no tenemos un gobierno funcional y constitucional y que estamos lejos de ser una democracia real; todos los días se prueba que vivimos en dictadura y que López Obrador es un dictador.

Y eso no lo ve sólo aquel que cierra los ojos.

Al tiempo.

Lo traen a sombrerazos


Para utilizar el lenguaje coloquial que usa y entiende el presidente Andrés Manuel López Obrador, la Casa Blanca lo trae a sombrerazos. Aún no se recupera de la desastroza visita a Washington, y ayer volvieron a apalearlo. La buena relación bilateral es inexistente, y que el que no lo traten a gritos y empujones como el expresidente Donald Trump, no significa que los aprietes de tuerca que les está haciendo el gobierno del presidente Joe Biden son menos duros de los que hizo su antecesor. Pero, clásico de López Obrador, se echó para adelante. El presidente, cuya operación política se define por intuición y canciones populares, respondió con una melodía de Chico Ché, donde ironiza “uy qué miedo, mira cómo estoy temblando”.

López Obrador sí tiembla, pero de enojo. La semana pasada hizo una evaluación de la visita a Washington con su equipo, que concluyó que no había sido favorable. Sus propuestas fueron ignoradas por completo y, en cambio, se comprometió a invertir mil 500 millones de dólares en la frontera, apoyando el muro de seguridad que quiso Trump y nunca logró un peso mexicano, que motivó la burla del vocero alterno de la Casa Blanca a López Obrador en Twitter. Esta semana comenzó a fluir la información detrás de la captura de Rafael Caro Quintero, que tampoco lo deja bien parado. López Obrador pidió acciones propagandísticas inmediatas.

El embajador en Estados Unidos, Esteban Moctezuma, declaró que el gobierno de Biden daría 260 mil visas temporales a trabajadores agrícolas mexicanos, sin existir evidencia alguna de ello, o si se refería a las 300 mil ya asignadas dentro del presupuesto del año fiscal 2021-2022, que aún no se concretan. El presidente dijo, tras su desayuno en Washington con un grupo de empresarios de los dos países, que habría 40 mil millones de dólares de inversiones, lo que tampoco quedó claro si serían nuevas, o formaban parte de las inversiones atoradas por las diferencias en materia energética.

López Obrador ha negado conflictos con las empresas estadounidenses, y en visperas de viajar a Washington dijo que habría anuncios de inversiones. Mentira. Es todo lo contrario. Más de 16 reuniones desde diciembre con empresarios estadounidenses en Palacio Nacional, no resolvieron los problemas. Como consecuencia Biden, a través de la representante comercial de la Casa Blanca, Katherine Tai, acusó ayer al gobierno mexicano de violar cuatro artículos del Tratado de Comercio norteamericano, y solicitó consultas a sus contrapartes mexicanas, que tienen un plazo de 30 días para responder. De no llegar a un acuerdo, Estados Unidos puede pedir un panel que revise el litigio. Como era de esperarse, el gobierno canadiense, que también se ha venido quejando de lo mismo, se sumó a la denuncia.

La frivolidad con la que López Obrador procesó y respondió es preocupante para los mexicanos. Primero dijo que era resultado de las quejas de los empresarios mexicanos, no los estadounidenses, utilizando propaganda pura para tender cortinas de humo. Tai no responde por los empresarios mexicanos, sino por los de Estados Unidos. La declaración presidencial es tan absurda que insulta la inteligencia. Pero para el doble discurso de López Obrador, en el circo mañanero, es probable que Chico Ché fuera un recurso para esconder la gravedad de lo que significan las denuncias. Lo que no puede ocultarse, sn embargo, es la completa irrealidad en la que vive.

“Todo lo que estamos haciendo en materia energética es de conformidad con la Constitución, con nuestras leyes”, dijo el presidente. “Les molestó muchísimo lo de la Ley Eléctrica, sobre todo la resolución de la Corte, porque ellos pensaban que en el Poder Judicial se iban a revertir medidas como lo del autoabasto y la Corte decide que el autoabasto es un fraude legal. Ya parece que el gobierno de Estados Unidos va a exponerse a que nosotros les contestemos que están apoyando a corruptos”.

La gimnasia y la magnesia no es lo mismo, aunque lo diga el bravucón mañanero. Lo que está desafiando Estados Unidos es la enmienda a la Ley Eléctrica que prioriza la electricidad de la CFE sobre la que producen sus competidores privados, así como la inacción mexicana, las demoras, negación y revocación de las capacidades de compañías privadas para operar en el sercor energético. También denunciaron las ventajas regulatorias que le dieron a la CFE y a Pemex en materia de un máximo de contenido de sulfuro en combustibles y en el uso de la red de transporte de gas natural.

Esas medidas, dijo en un comunicado la Oficina de la Representación Comercial de la Casa Blanca, parecen ser inconsistentes con varias de las obligaciones del acuerdo norteamericano, incluidos los capítulos de acceso a mercados, inversiones, y los de las empresas estatales. La vocera de la ministra de Comercio Internacional de Canadá, Mary Ng, le dijo a la agencia Reuters que se sumarían a la denuncia de Estados Unidos porque, en efecto, las políticas energéticas de México son inconsistentes con el acuerdo trilateral.

Dieciocho meses de protestas de empresas estadounidenses y canadienses no movieron para nada a López Obrador. Incluso, en la última reunión que tuvo con el representante de Biden en cambio climático, John Kerry, cuando quiso tocar el tema de la Ley Eléctrica, el presidente lo paró. De ese tema no hablaron y Kerry ya no regresó a Palacio Nacional. Con sus intransigencias y rupestre manejo político, López Obrador se metió en un dilema. O resuelve México dentro de lo establecido en el acuerdo comercial norteamericano la disputa, o se arriesga a que le impongan tarifas a productos mexicanos. Si resuelve para evitar la guerra comercial, lo que sucederá es que la Casa Blanca habrá frenado la carrera de López Obrador hacia la estatización del sector eléctrico.

Los escenarios para López Obrador son negativos. Cualquier decisión que tome traerá consecuencias, al tener que decidir entre el destino mexicano bajo sus creencias personales, o mantener su obligación como presidente.

De política y cosas peores


Cuando iba yo a cumplir 50 años mi esposa me preguntó qué quería de  regalo. Le pedí: “Llévame al circo”. Había visto uno en Monterrey, frente a Galerías, y quise revivir las memorias de circo de mi infancia: el Beas Modelo, con los hermanos Esqueda, los mejores trapecistas del mundo a pesar de que los cuatro -incluida la hermana- eran bizcos de solemnidad; el Atayde, con Ráfaga Palmer, el Motociclista Suicida, que daba vueltas y vueltas en su motocicleta dentro de una enorme esfera hecha con rejas de metal, y el gorila Truxon, que al final de su actuación se ponía camisón y gorro de dormir y luego se sentaba en una bacinica entre las risas y aplausos del respetable público.

Le pedí a mi esposa, como dije, que me llevara al circo, y ella mandó comprar un palco de primera fila. Cuando llegamos descubrimos que  era de cuatro asientos. Vimos  a dos niños de aspecto muy humilde que rondaban la carpa como  buscando la manera de colarse; los llamamos y los invitamos a entrar con nosotros. Felices, ocuparon las dos sillas delanteras.

Empezó la función con el desfile de los artistas y los animales al compás de la música circense y con las grandilocuentes presentaciones del director de pista. Fulano, extraordinario alambrista, único capaz de hacer el triple salto mortal en el alambre. Las hermanitas Zutanas, contorsionistas, venidas directamente de Pekín. El mago Perengano, que se presenta después de triunfar en Las Vegas. Y luego los animales: las cebras, los caballos, el tigre y los leones en sus jaulas, los elefantes. Y los camellos.

Ah, los camellos. Mejor habría sido dejarlos en la tierra -la arena- de sus antepasados: la Nubia o el Sahara. Pues sucedió que en pleno desfile al tal camello se le antojó la tal camella. Y nada habría pasado si la camella hubiese accedido al dicho antojo -ese habría sido el acto más llamativo de la  función-, pero no estaba de humor -quizá le dolía la cabeza- y rechazó al cachondo camello. Él siguió jorobándola, y ella respondió con recias patadas y enérgicas mordidas. El camello se encabritó -¿o encamelló?- y eso asustó a los otros animales. Los caballos comenzaron a reparar; las cebras a tirar coces; los elefantes a revolverse sobre sí mismos; el tigre y los leones rugieron en sus jaulas. El mago se desapareció; las hermanitas venidas de Pekín echaron a correr, espantadas, sin percatarse de que su ciudad estaba en la dirección opuesta. El pánico se generalizó. La gente se precipitó hacia la puerta. Mi señora y yo tomamos de la mano a los muchachitos -éramos responsables de ellos.- y salimos por abajo de la carpa.  

Adiós regalo de cumpleaños. Para consolar a los niños los llevamos a Galerías y les compramos sendos helados de tres bolas, dos vasos grandes de Coca y una docena de donitas de  vainilla y chocolate. Espero que con eso se hayan consolado. Yo es fecha que todavía no me consuelo. Ahora bien: ¿a qué la narración de ese desastre, que si bien no tiene la magnitud del hundimiento del Titanic o del fatal incendio de Chicago no deja de poseer ciertos tintes de catástrofe? Sucede que los cirqueros mexicanos están atravesando ahora por una difícil situación. Con la pandemia muchos circos tuvieron que cerrar, y los que sobrevivieron reciben ahora públicos muy reducidos. Para colmo, en los pueblos y ciudades son objeto de exigencias de todo orden que elevan sus gastos y reducen sus ya de por sí magras utilidades. El circo es en México un espectáculo de gran tradición. No permitamos que desaparezca. Eso sería atentar contra nuestra niñez. Y también contra nuestros recuerdos. FIN.    

MIRADOR
Por Armando FUENTES AGUIRRE.
Este hombre se ha propuesto hacer un diccionario con palabras que no existen y definiciones que no corresponden a ningún ser o cosa real.
Ya tiene 5 mil entradas. Ayer por la tarde me mostró algunas de ellas:
“Ajarbo. Extensión de una premisa coactiva con incorporaciones maleables”.
“Bizpola. Parímetro de radicalidad enunciante y coloratura axial”.
“Clifuria. Daremia sinfunímica algigante”.
Le pregunté por qué estaba elaborando ese diccionario, habiendo  tantos y tan buenos en  las librerías. Me respondió:
-Lescontre mullo tapalonte, ñazaa wertino gafanás.
Salí de su casa compadeciéndolo. Pienso que se ha vuelto loco. Pero quién sabe. A lo mejor lo que yo escribo también es una colección de definiciones que no corresponden a ningún ser o cosa real.
¡Hasta mañana!…

MANGANITAS
Por AFA.
“.Caos político en Inglaterra.”.
Ingleses: tranquilizaos.
Calmad vuestra angustia ya.
Venid  día por acá,
pa’ que sepáis lo que es caos.